Lavar la ropa de fiesta a mano

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Cada vez más, la moda nos recuerda que los electrodomésticos “no inteligentes” pueden jugarnos malas pasadas. Cuando adquieres una prenda, especialmente de fiesta, es necesario que antes de lanzarte a echarla a la lavadora, revises la etiqueta con las recomendaciones del fabricante. En muchos casos, te llevarás una sorpresa: la prenda no es apta para introducirla en la lavadora. ¿Y ahora qué hacemos?

La lana, los tejidos delicados, prendas con fruncidos y abalorios, con pelaje… todas ellas son, probablemente susceptibles de impedirte un baño rápido en uno de los electrodomésticos más comunes o también proclives a pedirte pasar por la tintorería. En el post de hoy, te contamos como lavar la ropa delicada de fiesta a mano, de manera sencilla y eficaz, para conseguir que tus prendas mantengan su aspecto y calidad.

Los 5 pasos para lavar la ropa a mano

Ya lo hemos mencionado, pero no importa, lo volvemos a repetir; antes de nada, debemos revisar la etiqueta de la prenda. Ahora sí, comenzamos:

  1. Clasifica las prendas. Separa la ropa oscura, de color y la ropa blanca. Además, las prendas especialmente sucias, con manchas que puedan desprender suciedad en exceso, confecciones muy delicadas, o prendas que puedan desteñir, será lavarlas por separado.
  2. Prepararemos un barreño con agua y detergente e introduciremos las prendas. Cuidado porque en función del color de la ropa y el tejido, es aconsejable una temperatura diferente; mientras para lavar la ropa de color oscuro, de color y otros como prendas de lana, es preferible usar agua fría, para las prendas de colores claros es preferible el agua caliente (como decíamos, siempre previa revisión de la etiqueta). En cuanto al detergente, existen productos especiales para prendas especiales.
  3. “Frotamos” las manchas. Si la prenda contiene manchas incrustadas es aconsejable “frotar” pero con cuidado (especialmente con botones y abalorios) e incluso podemos apartar la prenda y utilizar de nuevo detergente especial para la mancha, aplicándolo directamente en la zona. Si por el contrario, solo queremos desprender un mal olor o una suciedad como consecuencia del uso, será necesario con estrujar suavemente las prendas, dejando la ropa a remojo durante no más de 20 minutos.
  4. Enjuagamos las prendas en un nuevo barreño de agua limpia. Repite el proceso, sacando y hundiendo las prendas hasta que estas dejen de desprender jabón.
  5. Finalmente, coloca una toalla en una superficie plana horizontal y coloca la prenda encima para un secado más rápido. En función del tejido, puedes enrollar la prenda en la toalla y apretar suavemente para retirar el exceso de agua y  posteriormente extenderla como hemos explicado. Cuando esta cara de la prenda ya se haya secado, dale la vuelta repite el proceso con la que permanece húmeda.

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